Servicio Dominical Isaías 54

Servicio dominical, estudio del libro de Isaías. 

ISAIAS: “LA GLORIA FUTURA DE SION”

INTRODUCCIÓN

“La misericordia es un atributo de Dios; una energía infinita e inagotable interna a la naturaleza divina que predispone a Dios a ser activamente compasivo. Tanto el Antiguo Testamento, como el Nuevo, proclaman la misericordia de Dios, pero el Antiguo dice sobre ella mas de cuatro veces lo que dice el Nuevo”  A.W Tozer (El Conocimiento del Dios Santo)

Texto: Isaías 54

Tema: El profeta Isaías hace una descripción de lo que será la futura restauración y gloria de Sion. El énfasis recae sobre la Misericordia de Dios; como fuente primaria e inexpugnable para esa restauración.

 

Desarrollo

El Pasaje pone de relieve, tres actos de Misericordia que el Señor establece en favor de su pueblo y que sin duda se hacen extensivos a la iglesia del Señor como su pueblo.

 

  1. Grita de Jubilo: Tu descendencia poseerá naciones. V. 1-3
  • Es importante recordar que todas las imágenes que presenta Isaías en su mensaje, acuden a la situación que experimentó su pueblo por causa del exilio. Pero el exilio de igual forma es producto de su infidelidad. Nada de esto obedeció a una postura arbitraria e incomprensible de parte del Señor.
  • Lo que todos estos textos dejan claro, es que a pesar de la desobediencia e infidelidad de su pueblo el Señor jamás se había apartado de ellos. Uno de los temas de Isaías es precisamente ese: La Fidelidad del Señor.
  • El Comentario Mundo Hispano señala al respecto de este pasaje los siguiente: “Los primeros versículos del cap. 54 parecen continuar directamente las ideas que aparecen en el primer versículo del cap. 50. Allí el Señor cuestiona a aquellos de su pueblo que proclaman que ya no existe un pacto de amor entre Dios e Israel; que el pacto ha sido roto por iniciativa de Dios; que Israel ahora vive por su cuenta, sin tener que responder a nadie de su devenir histórico. Allí Dios, echando mano de los mismos recursos retóricos de sus enemigos les dice: ¿Dónde esta la carta de divorcio de vuestra madre, con la cual to la he repudiado? (Isaías 50:1). La respuesta que esta sobreentendida es: “No hay”. Y no hay, simplemente porque Dios jamás abandono a Israel de manera que dejara de ser su pueblo o su proyecto de pueblo. Lo que ha sucedido con Israel de parte de Dios ni siquiera puede catalogarse como abandono u olvido de su pueblo, porque aun a la cautividad fue con ellos, y volvió con ellos de alla, protegiéndolos por delante y por detrás (52: 12). Lo que ha sucedido con Israel de parte de Dios es algo que ningún otro dios hizo jamás con su pueblo: someter a toda la nación a dura disciplina por razones de ética y justicia” (Mundo Hispano).
  • Ciertamente, este análisis pone de manifiesto varios aspectos del carácter de Dios que son pertinentes para nosotros (1) Dios no cambia (2) Dios no tolera la injusticia, ni la infidelidad (3) Dios ama a su pueblo y en virtud de ello, lo reprende y lo ama para que retome sus caminos. Esta ha sido una constante que hemos podido observar a lo largo y ancho de nuestro estudio de este libro.
  • Por otro lado, la alusión metafórica del primer versículo señala particularmente el hecho de que los habitantes de Israel van a ser tantos, que tengan que extender su emplazamiento territorial hasta que lleguen a tomar de nuevo los territorios que naciones opresoras de alrededor les habían quitado y habiten de nuevo esas ciudades desoladas. “De esta manera, el pasado vergonzante en que Israel experimentó el dominio de Egipto, de Asiria o de Babilonia quedaría olvidado.
  • Es notable que el apóstol Pablo usa este pasaje para referirse a la Iglesia en Gálatas 4:27. 26 Pero la Jerusalén celestial es libre, y esa es nuestra madre. 27 Porque está escrito: «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,¡grita de alegría! Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en gritos de júbilo! Porque más hijos que la casada tendrá la desamparada».[a] 28 Ustedes, hermanos, al igual que Isaac, son hijos por la promesa.  Pablo aplica la gozosa promesa de Isaías a la Jerusalén exiliada, a la cosecha de creyentes lograda mediante el Evangelio, por la cual los hijos de “Jerusalén” han llegado a ser muchos. (Biblia de Estudio NVI).
  • Motyer al respecto de esto señala: “Vemos la imagen del estado normativo de la comunidad de los redimidos, el pueblo de Dios, la Iglesia. Han llegado a existir por medio de un nacimiento sobrenatural, han sido destinados a crecer y están seguros en el cuidado amante del Señor.
  • Es por todas estas razones que considero que estos textos, son pertinentes y relevantes para nuestra historia como pueblo del Señor. Dios sigue presente en nuestra historia y ha hecho de la Iglesia: Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9)
  • Sin lugar a dudas, la iglesia y el mensaje del evangelio han llegado a casi todas las naciones del mundo. Pero todavía falta mucho trabajo por hacer. No se trata solo de llegar con planes y estrategias para plantar iglesias. Se trata de llegar con el evangelio del Siervo que estuvimos estudiando en Isaias 53 a todas las naciones.

El segundo acto de misericordia es:

  1. No Temas: No serás avergonzada. Vv. 4-10
  • Es indiscutible, que cada unos de estos textos que leemos a continuación ejemplifican la eterna misericordia del Señor.
  • Sin duda, toda la narrativa de este pasaje se refiere al exilio babilónico, en el que su pueblo fue oprimido, avergonzado, humillado y maltratado. Sin embargo, el Señor declara sin ambages que ya no será mas asi.
  • No temas es una exhortación a la confianza, de un nuevo estado moral y espiritual provisto por Dios.
  • Porque Tu esposo es tu Hacedor…y tu Redentor es el Santo de Israel, que se llama Dios de toda la tierra. Estas son las razones que pone de relieve Isaías, para que su pueblo no tema. No debe temer por quien es su Dios. El, a diferencia de las naciones opresoras y sus dioses: Es Todopoderoso, Compasivo, Misericordioso y Eterno. Pero por sobre todas las cosas, su relación eterna con su pueblo jamás ha dejado de ser. A pesar de la infidelidad y rebeldía de su pueblo. El Señor sigue siendo su Esposo, su Hacedor y su Redentor.
  • Estas son imágenes que deben llenarnos de confianza y valor en medio de todo lo que vivimos como pueblo del Señor. Dios no nos ha abandonado. No importa lo que el discurso de la cultura piense y reclame de parte de nosotros. El Señor. Nuestro Esposo, Hacedor y Redentor, sigue presente en la historia de su Iglesia.
  • Lo que le expresa a su pueblo es que por un breve momento lo abandono. Por un breve momento. No fue permanente. Fue mas bien un acto de amorosa disciplina. Pero con gran compasión – dice el Señor – Te recogeré. También advierte que por un momento escondió su rostro de su pueblo, en un acceso de ira. Pero, con misericordia eterna tendrá compasión de su pueblo; dice el Señor, Su Redentor.
  • No se trata solo de que los pecados han sido perdonados, en virtud de la obra redentora del Siervo, sino que la nación pecado se ha reconciliado con Dios, en virtud de su eterna misericordia. “Aquel que fue ofendido ha vuelto a reunir a sus amados. La base de esta reunión se encuentra también en El. Se trata de una misericordia eterna/profunda, un amor que sobreabunda, el amor en toda su apasionada realidad, “porque sigo enamorado de ti te reuniré conmigo” (Motyer)
  • Estos pensamientos de la relación de Dios con su pueblo en cada una de las palabras y frases de este texto. Tiene que llenarnos de una profunda confianza, reverencia y gratitud hacia Nuestro Dios. El Dios Eterno que describe Isaías, es el mismo Dios que adora la iglesia. Y de la misma forma que sostuvo y sustento a su pueblo en sus horas mas oscuras, ahora lo hace con su iglesia, su amada. Por la que su Siervo, Su Hijo entrego su Vida.
  • Las palabras del v. 10, deben ser insumo no solo emocional , sino doctrinal para nuestra fe. Y ese pacto de paz se ve evidentemente reflejado en la obra de Cristo. Romanos 8:28-39 28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien[a]esto es, para los que son llamados conforme a Supropósito. 29 Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de Su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 A los que predestinó, a esos también llamó. A los que llamó, a esos también justificó. A los que justificó, a esos también glorificó. 31 Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? 32 El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó[b], el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo[c]? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Tal como está escrito: «Por causa Tuya somos puestos a muerte todo el día; Somos considerados como ovejas para el matadero». 37 Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. 38 Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes[d]39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • Este pasaje de Romanos, no deja lugar a duda; de que el Pacto de Paz de Dios en Jesucristo jamás será quebrantado, dice el Señor que tiene compasión de su iglesia.
  • La certeza que tenemos de toda esta narrativa teológica, deriva del hecho fundamental respecto a que el Dios de Isaías es el mismo que nosotros como iglesia contemporánea adoramos. Esta narrativa no es solo nuestra convicción, sino nuestra proclamación. Ese es el evangelio en que creemos, el que vivimos y el que predicamos.

Y el tercer acto de misericordia es que:

  1. Todos tus hijos serán enseñados por el Señor. Vv. 11-17
  • Esta última parte del texto de Isaías, señala inobjetablemente a la iglesia en su gloria futura. Vivimos un momento realmente histórico como cultura y como iglesia. Es un momento en el que necesitamos recordar y comprender de forma mucho mas significativa, que la iglesia mas que un proyecto humano; es la construcción de Dios.
  • Los tiempos en los que nos toco vivir, son verdaderamente hostiles. Particularmente con todo aquello asociado a la iglesia, al cristianismo. La cultura y su constructo, se convirtió en la determinadora moral, ética, social y religiosa del entorno en el que nos movemos.
  • La iglesia y la Biblia, son metarelatos incapaces de interpretar, mucho menos definir el tipo de vida que debemos vivir. Somos subcultura, residuo religiosa de una sociedad fragmentada, mucho mas difícil de leer y comprender que en otras épocas de la historia.
  • Estas palabras de Isaías que encuentran eco en Apocalipsis, nos recuerdan que la iglesia todavía sigue y seguirá siendo el plan de Dios para la humanidad.
  • Fue Dios encarnada en la persona de Jesucristo quien enseño a los hijos de su pueblo por las calles de Jerusalén. Sus palabras siguen siendo “Palabras de vida eterna”. Porque el Señor sigue vivo a la diestra del Padre intercediendo por sus hijos, por su iglesia.
  • Y las promesas descritas en estos versículos finales, verán su cumplimiento en la Jerusalén celestial. Apocalipsis 21:10-27
  • Sin duda, la imagen de Apocalipsis es la de una iglesia victoriosa. Una iglesia, en donde el Señor Todopoderoso y el Cordero son su templo. Donde la Gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera. Recordemos que Apocalipsis fue escrito para una iglesia perseguida y oprimida. Es un canto de esperanza y de victoria. Son palabras de animo y fortaleza para la iglesia contemporánea.
  • Pero también son palabras que nos exhortan a la fidelidad. “27 Jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino solo aquellos cuyos nombres están[k]escritos en el libro de la vida del Cordero” Apocalipsis 21:27
  • La pregunta que nos debemos hacer es ¿Dónde esta escrito tu nombre? Estas palabras son desafiantes. Pero a la vez, son la verdad de lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Nada inmundo entrara en esta ciudad. Solo el Siervo de Dios, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, puede escribir nuestros nombres en su libro.

 

CONCLUSIÓN

Sin duda, la Misericordia del Señor, se pone de relieve en toda la narrativa de este texto de Isaías. El no se apartará de su pueblo, pero indiscutiblemente espera que nosotros como su iglesia, seamos fieles a su promesa y a su Pacto. Solo alguien que logra comprender la Misericordia del Señor y su Fidelidad, puede ser fiel al Pacto del Señor

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