Servicio Dominical Isaías (56-60 Sintesis) 61

Servicio dominical, estudio del libro de Isaías. 

ISAIAS: “EL AÑO DEL FAVOR DEL SEÑOR”

 

INTRODUCCIÓN

“Los cristianos somos un pueblo adquirido por Dios. Somos un pueblo especial, un pueblo característico, una nación apartada de sacerdotes, sacerdotes reales, que surge de esta nueva entidad que nace en medio de la tierra: la Iglesia. Somos exactamente lo que Dios dice que somos. No mas y, ciertamente, no menos”.             A.W Tozer

Texto: Isaías 61

Tema: Este texto del libro de Isaías, describe la obra y ministerio del Siervo del Señor. Es un pasaje que el Señor Jesucristo tomo para si como tipología de su obra de redención. Sin lugar a duda, un texto mesiánico en toda su naturaleza.

 

Desarrollo

Antes de abordar el texto en cuestión. Es importante hacer una síntesis de lo que encontramos en la narrativa de los pasajes previos al capitulo 61.

En el capitulo 56, El Señor hace un llamado a la practica del derecho y la justicia en virtud de que el reino de Dios y su salvación tienen la justicia como característica. A partir del v. 9 hasta el capitulo 57:21 el profeta expresa duras palabras que denuncian la obstinación de un pueblo empecinado en pecar y ofender a Dios. Dicho pueblo va a recibir el pago de su extravío. En el capitulo 58, Isaías es llamado a denunciar los pecados del pueblo y su falsa religiosidad. Israel practicaba ceremonias religiosas y ayunos que supuestamente evidenciaban su “piedad”, buscando ganarse así el favor divino. Sin embargo, no lo lograba. Al ver las protestas del pueblo por la indiferencia de Dios ante sus sacrificios y ayunos, el profeta lo llama a analizar sus practicas injustas y opresoras y arrepentirse de ellas: de su indiferencia a la miseria y la pobreza en su sociedad; de su egoísmo que lo encierra en su mismo, haciéndolo insensible ante las necesidades de su prójimo. Cuando el pueblo busque, practique y promueva la justicia social, entonces experimentara las bendiciones de Dios. En el capitulo 59, un texto que sin duda es bastante familiar para nosotros. El profeta explica la razón por la cual Dios no ha intervenido para liberar a Israel. No es porque sea débil e incapaz de salvar a su pueblo, sino porque los israelitas no se han arrepentido de su injusticia, opresión, violencia y perversidad con sus hermanos. Aunque el profeta reconoce y confiesa los pecados de su pueblo, este persiste en su maldad. Por eso el Señor mismo hará justicia y castigará a la nación. Sin embargo, las ultimas palabras son una promesa de gracia y restauración.  El capitulo 60, es una exuberante descripción de la gloria de Sion, la ciudad de Dios, como anticipo de la iglesia, la Jerusalén celestial. El tema central de este sublime mensaje, que se repite una y otra vez, es que las naciones del mundo traerán sus riquezas y participarán en la edificación, el engrandecimiento y la gloria de la ciudad de Dios.  (Biblia de Estudio NVI).

Sin duda, todas estas narrativas de los capítulos previos sirven como antesala a la obra y ministerio del Siervo. Lo que no hizo el pueblo del Señor como luz para las naciones, ahora o llevará a cabo el Siervo del Señor. Y es indiscutible y a la vez un hecho impresionante que Nuestro Señor Jesucristo se haya atribuido toda la narrativa de Isaías 61 como cumplida en su propia persona y ministerio.

Teniendo claro esto, vamos entonces a estudiar y profundizar en el texto del “Año favorable del Señor” y entender su relevancia especialmente para nosotros como iglesia contemporánea.

El texto de Isaías utiliza una frase que sintetiza toda la obra y ministerio del Siervo del Señor. “Para proclamar el año favorable del Señor” Dicha proclamación se caracteriza por cuatro aspectos que son fundamentales en su narrativa teológica, pero a su vez relevante para la iglesia de todas las épocas.

El primero de esos aspectos es:

 

  1. La Misión y Ministerio del Siervo del Señor. Vv. 1-3
  • Aun cuando es un texto que fácilmente puede ser atribuido al profeta y su ministerio. Ciertamente, toda su dialéctica señala inobjetablemente al Siervo del Señor.
  • Cada una de las palabras y frases que se utilizan para describir la misión y ministerio del personaje que allí se describe son claramente mesiánicas.
  • Es imposible desdecir que dicha narrativa le pertenece y hace alusión a la obra del Siervo, que sin lugar a duda señala hacia Nuestro Señor Jesucristo.
  • De hecho, hemos advertido que el libro de Isaías es el que con mayor profundidad sustenta y sostiene el evangelio de Jesucristo. Es necesario recordar a su vez que Isaías es el libro mas citado por los autores neotestamentarios.
  • En un comentario hecho por la Biblia de Estudio NVI, se advierte que: “Ahora el Siervo del Señor hará lo que la nación no ha hecho. Ungido por el Espíritu de Dios, establecerá la justicia al mostrar su amor por los pobres y desvalidos. Un nuevo jubileo será inaugurado por su presencia y ministerio. La obra restauradora del Siervo del Señor tendrá como fruto un pueblo de sacerdotes y ministros de Dios. Entonces brotaran la justicia y la alabanza entre las naciones. Esta es la realidad que trajo Jesús y que señala la tarea de sus seguidores.
  • El encabezado del v. 1 deja claro que el Espíritu del Señor omnipotente esta sobre el Siervo y lo ha ungido. Esta es una declaración claramente mesiánica.
  • Y es mesiánica, puesto que el Siervo del Señor ha sido ungido con una misión absolutamente trascendental. Lo ha ungido para; traer buenas nuevas a los afligidos, vendar a los quebrantados de corazón, proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros. El exilio había causado estragos de todo tipo en la nación, morales, sociales, emocionales y espirituales. Sin embargo, la misión del Siervo consistía precisamente en sanar, liberar y restaurar una nación marginada por la opresión.
  • Todo el texto hasta el v. 3 nos conduce hacia esa misión y ministerio del Siervo del Señor. Es mesiánica toda vez que el Señor Jesucristo tomo este texto para explicar que en El se cumplían estas palabras. Lucas 4:16-21 Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 17 Le dieron el libro[a] del profeta Isaías, y abriendo el libro[b], halló el lugar donde estaba escrito:
  • 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado[c]para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos; 19 para proclamar el año favorable del Señor. 20 Cerrando el libro[d]lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído[e].
  • Es interesante notar que Jesús se detiene en el texto que habla del año del favor del Señor y no menciona el día de la venganza. Es algo que va a suceder en los días finales.
  • El año del favor del Señor en este caso; no se refiere a un periodo de doce meses, sino a la época en que la salvación seria proclamada; la era mesiánica. Esta cita de Isaías 61:1-2 alude al año del jubileo (Lv. 25:8-55). Cada cincuenta años los esclavos eran liberados, las deudas canceladas, y las propiedades ancestrales ern devueltas a la familia original.
  • Toda esta discursiva contiene sin lugar a dudas, el contenido esencial del evangelio. Aun cuando en primera instancia Isaías estaba prediciendo la liberación de la cautividad babilónica. Jesús ciertamente, proclama la liberación de la opresión y marginación causada por el pecado.
  • Para nosotros como cristianos y humanidad contemporánea, toda esta exposición tiene una relevancia muy profunda. En primer lugar, se nos advierte de la necesidad de regresar al evangelio en el que Nuestro Señor Jesucristo y la iglesia temprana reflexionaba y proclamaba.
  • Es verdad, que imperios como el romano, habían oprimido y marginado social y políticamente a la nación judía de aquellos días, cuando Jesús apareció predicando. Sin embargo, en el pensamiento de Jesús había un opresor que era mucho peor: El pecado.
  • El pueblo de Dios necesitaba mas que un mesías político, toda vez que en realidad su problema no era político. Necesitaba un mesías espiritual, puesto que su problema era espiritual. Este fue el evangelio que Jesús predicó y que la iglesia predicó.
  • Cuando observamos de cerca el ministerio de Jesús, es fácil darse cuenta que El no fue indiferente a la realidad sociopolítica, moral y espiritual de su pueblo. Su época se encontraba en una profunda crisis y los años posteriores de la iglesia después de la resurrección no eran la excepción. El evangelio fue contracultural, pero no fue indiferente. La religión de su época había colocado cargas sobre su pueblo, que los religiosos de la época no querían tocar con un dedo. No hicieron la labor que debían de haber hecho y sin duda Jesús llegó proclamando el año favorable del Señor y trayendo sanidad, justicia y salvación.
  • Tenemos que regresar a ese evangelio. A ese mismo contenido. No estamos en una crisis diferente. Es similar, solo que un contexto histórico diferente, pero a la larga la misma realidad.
  • El problema de la humanidad contemporánea sigue siendo espiritual; el pecado sigue haciendo su trabajo, demoliendo y destruyendo el mundo en todo sentido. Si, hay injusticia social, pobreza, marginación y opresión. Pero su origen esta en el pecado. Y es allí donde el evangelio alza su voz y hace relevante la solución. Si las personas se vuelven a Dios, muchas cosas en verdad serian diferentes en nuestra construcción como humanidad.

El Segundo aspecto fundamental es

  1. La Restauración del Pueblo del Señor. Vv. 4-7
  • A este respecto el Nuevo Cometario Bíblico Siglo XXI señala: “Bajo la figura de un Israel sacerdotal, servido por extranjeros y enriquecido por sus anteriores depredadores, la realidad es el pueblo de Dios, vindicados y disfrutando de toda su herencia como reyes y sacerdotes, mientras que el orgullo del hombre es humillado y su poder subyugado.
  • Ahora bien, este texto señala ciertamente a la iglesia. Nosotros somos su pueblo y en una narrativa teológica similar dos textos del Nuevo Testamento arrojan luz sobre la naturaleza y misión de la iglesia. En un desarrollo textual que enfatiza de forma especial la importancia de la iglesia y su trascendencia social y espiritual.
  • 1 Pedro 2:9 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquiridopara posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
  • Apocalipsis 1:5-6 y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó[a]de nuestros pecados con[b] Su sangre, e hizo de nosotros un reino, sacerdotes para Dios, Su Padre[c], a Él sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
  • Estos dos textos describen y definen nuestra identidad, pero también nuestra misión como pueblo de Dios. “Anunciar las virtudes de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable”
  • Fuimos liberados de la opresión del pecado, para ser un reino de sacerdotes al servicio de Dios Padre, con la responsabilidad de liberar a otros. Este ciertamente es un aspecto fundamental que debemos tener en cuenta.

El tercer aspecto fundamental es:

  1. El Carácter del Señor. Vv. 8-9
  • Estos dos pasajes de la Escritura ponen de relieve la fuente de la ética para su pueblo. Es una narrativa que como iglesia debemos considerar seriamente, toda vez que al ética de la cultura que nos circunda es profundamente hostil a cualquier discurso que contemple a Dios como fundamento para la ética y moral.
  • Sin duda, la teología de este texto señala a la iglesia como descendencia del Señor, con la cual se hizo un pacto eterno. Es decir el Nuevo Pacto en virtud de la obra de Nuestro Señor Jesucristo.

Finalmente

  1. La Gloria de Sion. Vv. 10 -11
  • Esta última sección del pasaje de Isaías subraya a Sion como vestida de Salvación. Igualmente señala a la Iglesia, La Ciudad Santa, La nueva Jerusalén. Un texto de Apocalipsis 21:2 nos confirma este hecho sustancial y medular para la iglesia contemporánea. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo.
  • La iglesia del Señor, es decir, nosotros sus escogidos fuimos vestidos de salvación y de justicia. La iglesia ha sido salvada y justificada por la obra del Siervo, por el ministerio de Nuestro Señor Jesucristo. Romanos 3:22 Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción,
  • Romanos 8:10 10 Y si Cristo está en ustedes, aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo, el espíritu está vivo[e]a causa de la justicia.

 

 

CONCLUSIÓN

Toda la narrativa de este pasaje de Isaías nos involucra en la obra de redención del Señor Jesucristo el Siervo del Señor. No hay la menor duda, que el vino a proclamar el año del favor del Señor y nosotros su iglesia somos fruto de esa proclamación. Vivamos para honrar la obra del Siervo y ser Luz para las naciones.

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