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EFESIOS: FORTALÉZCANSE EN EL PODER DEL SEÑOR

INTRODUCCIÓN

Texto: Efesios 6:10-24

Tema: El Apóstol Pablo, exhorta a la iglesia en Éfeso, a fortalecerse en el poder de Dios y a colocarse la armadura de Dios, explicando la razón subyacente y la finalidad que cumple la armadura para ese propósito.

 

Desarrollo

Lo primero que encontramos en esta última parte de la carta de Pablo a la iglesia en Éfeso, es la exhortación que es pertinente no solo para la iglesia en Éfeso, sino también para nosotros cristianos contemporáneos, tomando en cuenta que la Escritura guarda relevancia eterna.

 

  1. La Exhortación: Fortalézcanse con el gran poder del Señor. v.10-11
  • L a Reina Valera traduce este primer versículo de la siguiente forma: 10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
  • Este llamado de Pablo a la iglesia, es por demás relevante y necesario, toda vez que todo lo anterior en la carta es profundamente desafiante. Cada verdad contenida en la carta es de un valor doctrinal importante y medular para la iglesia en Éfeso, pero también para la iglesia en todas las épocas. Cada una de estas verdades demanda un nivel de compromiso que no es posible lograrlo mediante esfuerzos humanos. Definitivamente, se necesita el poder de la fuerza del Señor para creer y adoptar cada una de estas doctrinas fundamentales y para vivir con la ética del reino de Dios, es decir para vivir como hijos de la luz.
  • Una razón más y la que está en este contexto inmediato, tiene que ver con la lucha que la iglesia enfrenta y de la que vamos a hablar más adelante en el desarrollo.
  • Pablo también exhorta a la iglesia a ponerse toda la armadura de Dios con el fin de que la iglesia pueda hacer frente a las artimañas del diablo. La imagen que aquí se evoca es la de un soldado romano listo para la batalla. Sin embargo, es probable que Pablo estuviera pensando en Isaías 11:5 Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Isaías 52:7 7!!Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion! Tu Dios reina! E Isaías 59:17 17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.
  • De cualquier forma la idea es la de una iglesia militante, que no está pasiva e indiferente, sino altamente comprometida y completamente preparada y entrenada para la batalla. Una iglesia que sin lugar a dudas es consciente del mundo al que predica el evangelio y las armas que Dios ha puesto a su disposicion para hacerle frente a un mundo hostil precisamente al evangelio.

Lo siguiente que Pablo expone en el texto es:

  1. La Razón de Dios: La lucha no es contra seres humanos. Vv. 12
  • En dos oportunidades mas Pablo es enfático en afirmar que Satanás y sus huestes exhiben un poder que a todas luces supera cualquier fuerza humana. Es imposible hacer frente a las fuerzas que describe el apóstol, si la iglesia no lucha con las fuerzas de Dios.
  • La lucha que la iglesia enfrenta no es contra seres humanos, aun cuando esas luchas son absolutamente complejas y crueles. Por ejemplo la lucha que la iglesia enfrentó durante los tres primeros siglos, con relación a la persecución. Sin embargo, la lucha contra las fuerzas espirituales de las que habla Pablo requiere mucho más que arsenales humanos, requiere todo lo que en últimas significa el poder de Dios. Eso significa que tenemos que renunciar a todo lo que constituya algún tipo de esfuerzo humano y depender totalmente de Dios.
  • “No hay esfuerzo humano capaz de contrarrestar la influencia maligna de los poderes sobrenaturales, pero quienes confían en Jesucristo tienen a su alcance el poder de Dios, el mismo que se manifestó en la resurrección y la exaltación de Jesucristo” (Biblia de estudio NVI).
  • Satanás y las fuerzas del mal que Pablo describe en esta carta son realidades verdaderas. No son ideas que obedecen a algún tipo de deficiencia mental en Pablo. En dos oportunidades más en su carta fue categórico  en afirmar no solo la verdad de sus advertencias sino el accionar de dichas fuerzas en el entorno del que hacia parte.
  • Efesios 2:2; Efesios 5:8, 11. Los discípulos antes de estar unidos a Cristo, fueron parte de ese sistema de maldad que los impulsaba y estimulaba a desobedecer a Dios.
  • Pablo es claro en afirmar que todas estas fuerzas dominan este mundo de tinieblas. Pablo describe un reino espiritual organizado y operando en una esfera aparte del mundo natural que el cristiano conoce y en el cual se desarrolla la iglesia. Los términos usados para describir esta esfera y sus huestes implican una jerarquía antagonista bien organizada. Cada término está precedido por la palabra contra, dando a entender que cada uno representa una categoría de actividad demoníaca o nivel de autoridad diferente. Estas no son clases diferentes de enemigos, sino fuerzas contra Dios y su pueblo. Son las fuerzas bajo el control de su jefe, Satanás, estructurado de tal modo que cada categoría describe diferentes aspectos de una estrategia global, como rango, autoridad, control y estación de batalla. (Mundo Hispano).
  • Sin lugar a dudas dichas fuerzas y sistemas de maldad superan en gran medida a los seres humanos. Su control no es solo físico, sino espiritual e ideológico. Todas sus estrategias y ataques tienen como único objetivo Dios y su iglesia. Desmontar y descontinuar todo el andamiaje de valores del reino de Dios y establecer los ideales y “valores” de un sistema que está en crasa oposición a Dios y a su voluntad.
  • Un ejemplo claro fue la persecución de la que fue objeto la iglesia en el primer siglo, durante los tres primeros siglos de su historia fue brutalmente perseguida, pero las fuerzas del mal que se levantaron contra ella no lograron destruirla. Por el contrario l persecución fortaleció de forma significativa el espíritu de la iglesia y fue durante estos años donde experimentó su mayor crecimiento. Fue entonces cuando Satanás cambio de estrategia, David Bercot lo explica de esta forma: Satanás tardo casi tres siglos en hallar la solución. Sin embargo una vez lo hizo, fue capaz de lograr en unas pocas décadas, lo que no había podido hacer en trescientos años. En vez de usar la fuerza bruta para aplastar el cristianismo, simplemente usó halagos convincentes para destruirla desde adentro. (Que hablen los primeros cristianos. David Bercot)
  • Eusebio, historiador de la iglesia y quien vivió durante este periodo, relata con muchas tristeza la situación que se había desarrollado: Debido a tanta libertad (otorgada por el gobierno) caímos en la laxitud y la pereza. Nos envidiamos e injuriamos entre nosotros, y casi siempre empuñamos armas en contra de nosotros mismos, unos líderes atacan con palabras, como si fueran lanzas, a otros líderes y las personas forman partidos en contra de otras personas.
  • Por consiguiente nuestro enemigo es uno que no vemos pero que sin lugar a dudas lucha cuerpo a cuerpo en contra de nosotros y entre menos conscientes seamos de ello, menos posibilidades tendremos de ser victoriosos en contra de Él. Sin embargo tenemos que recordar las palabras de Nuestro Señor Jesucristo, cuando señaló con profunda convicción en Mateo 16:18: Yo te digo que tú eres Pedro,[a]y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte[b] no prevalecerán contra ella.

Lo que sigue en el texto es la exhortación del principio pero con más desarrollo

 

  1. Pónganse toda la armadura de Dios. Vv. 13-24
  • Pablo exhorta de nuevo a la iglesia en razón de todo lo expuesto anteriormente y del peligro al que se expuesta la iglesia permanentemente, a ponerse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.
  • Pablo instruye a la iglesia respecto a cómo vestirse para hacer frete al enemigo. Cuando Pablo enseño respecto a la vestidura lo hizo teniendo en cuenta la vestimenta del soldado romano, toda vez que el estaba permanentemente custodiado por ellos. De modo, que dicha vestimenta militar sirvió como ilustración perfecta para instruir a la iglesia. Los discípulos también conocían a los soldados romanos y es más que seguro que la imagen les sonó no solo familiar sino profundamente singular y convincente.
  • El Cinturón de la verdad: alude al hecho de fajarse bien con un cinto ancho de cuero que servía para ajustar la túnica, proteger la parte posterior del cuerpo (los lomos) y sostener la vaina que portaba la espada. El cinturón también dejaba libres las manos para otras cosas. Verdad aquí representa la sinceridad o integridad con que vive el cristiano. También podrá significar la fe del creyente en Cristo quien es la verdad (Juan 14:6) y la verdad de la Palabra de Dios (Juan 17:17) en el creyente que le protegen contra cualquier mentira o engaño que el diablo intente usar en su contra.
  • La coraza de Justicia: La coraza era la armadura que protegía el busto y fue hecha de cuero, metal o madera. Cubría el pecho y a veces la espalda donde se encuentran el corazón y otras partes vitales del cuerpo. En este contexto, la coraza es la justicia perfecta de Dios en Cristo Jesús que protege al cristiano al haberlo justificado de sus pecados; ya no hay ninguna condenación contra él (Rom. 8:1, 33, 34). Cuando venga el calumniador con sus acusaciones, la coraza de justicia es la defensa del creyente (Rom. 3:24; 5:1, 9). La justicia de Dios como una coraza cubre y protege las áreas vitales de la vida espiritual del creyente.
  • Calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. Un soldado tenía que tener libertad para moverse. Por esto los pies tenían que estar bien calzados. En el caso de los soldados romanos, generalmente llevaban puestas sandalias con suelas de cuero grueso y correas que se amarraban alrededor de los tobillos. Estas facilitaban el movimiento rápido y la agilidad, además de proteger los pies.
  • Mientras que la descripción de los pies del mensajero en Isaías 52:7 refleja la costumbre de correr descalzo aquí el mensaje del Evangelio es vinculado de forma pintoresca con el calzado que sostenía firme al soldado romano. La Misión de la iglesia, es el arma perfecta en contra de las aspiraciones satánicas. Satanás busca estorbar la proclamación del evangelio a como dé lugar. Marcos 4:15Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.
  • Escudo de la fe. Descripción del gran escudo romano cubierto de piel, que se podía remojar con agua y usar para apagar las saetas incendiarias. El escudo de la fe es una confianza absoluta en Cristo, nuestro adalid.
  • El casco de la salvación. Hay que confiar en la gracia salvadora de Cristo y no dudarla. El que duda de su salvación o se siente incierto de ella será como un soldado que no ha llevado su casco, expuesto a los golpes que da el diablo. El casco era hecho de algún metal que podría resistir y amortiguar los golpes. La salvación que tiene el creyente en Cristo es una protección que puede resistir los golpes de duda e incertidumbre del adversario.
  • La Espada del Espíritu. La Palabra de Dios en las manos del creyente es el arma que el Espíritu le ha dado para ser usada como una espada filosa cuando es atacado por el diablo. Ante ella Satanás huye como hizo cuando Jesús usaba la Palabra de Dios durante las tentaciones en el desierto (Mat. 4:1–11).
  • Pablo también exhorta a la iglesia a orar en todo momento, con intensidad y compromiso, manteniéndose alerta y perseverando en oración por todos los santos. Nuevamente, todas estas imágenes se asocian a una iglesia militante, altamente comprometida, consciente de su misión en el mundo y de los peligros sociopolíticos y morales a los que se enfrenta. Pablo no describe una iglesia pasiva, fluctuante, indiferente y ociosa; sino absolutamente todo lo contrario.
  • El principal objetivo de Pablo era dar a conocer el misterio del evangelio, y pide que la iglesia ore para que Dios le de las palabras y el valor para proclamarlo sin estorbo alguno.
  • Pablo se despide de forma muy fraternal y amorosa como es característico de todas sus cartas, no sin antes hacer referencia a Tiquico, quien posiblemente era el portador de la carta.

CONCLUSIÓN

La exposición de Pablo, deja claro algo para nosotros como cristianos contemporáneos. La lucha que la iglesia enfrenta y que ha enfrentado a lo largo de su historia, es en contra de un enemigo que no ve y que ostenta un poder difícil de medir. Pero también que Dios ha dejado a disposición de la iglesia todas las armas y fuerza disponible para hacer frente a los embates de esta maquinaria satánica. Que la iglesia no puede estar pasiva, fría e indiferente, sino comprometida, firme y combativa, hasta que nuestro Señor regrese.